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Jardín de montaña: cómo diseñar uno en la precordillera de Chile

26/ 03/ 2018
Lecturas 460

Con sus impresionantes paisajes, la montaña es una fuente de inspiración para el ser humano y claramente, para la arquitectura y el paisajismo. Los distintos materiales, las vistas, la topografía y la flora sirven para que los diseños de jardines sean acogedores y cumplan sus funciones. Hoy quiero contarles algunas recomendaciones a la hora de diseñar un jardín de montaña en la zona de precordillera chilena.

Estructuras para aprovechar vistas

Al acercarnos a la cordillera el camino se torna más inclinado, es una situación que se puede usar a favor del diseño. ¿Y cómo?. Lo más común es nivelar el terreno, por ejemplo, construyendo una terraza a la que le pueden dar la utilidad que quieran, dependiendo del diseño total.

En este espacio disfrutarán de vistas lejanas o cercanas, dependiendo del tipo de vegetación en cada lugar. Si cuenta con árboles altos, pueden crear un espacio protegido. Pero con especies de menor altura o altos pero en poca densidad, se abren la vistas específicas para incorporarlas a sus jardines.

Senderos

Los senderos que recorren una ladera del jardín son mucho más cómodos cuando son escalonados. Aunque no se trate de una escalera cualquiera, sino con un diseño determinado según el estilo. Debe incorporarse a los desniveles y a la vegetación natural que ya existe. De esa manera se convertirá en una intervvención coherente, o sea, no molestará visual ni funcionalmente.

Si dentro del diseño hemos trazado un sendero que cruza un río o riachuelo, se puede hacer una intervención interesante. Cuando digo intervención me refiero a alterar el paisaje natural, en este caso, tratando de que sea lo menos invasivo posible, pero que solucione la circulación y realce la panorámica.

Diseños a favor del paisaje

Para lograr que un diseño sea adecuado, consideren y respeten el paisaje en sus totalidad. Hay que considerar el relieve, tipo de flora, la fauna, el color predominante, la materialidad, la cantidad de agua (según cuánto llueva), la cantidad de infraestructuras, entre otras. Por ejemplo, si una zona precordillerana es pedregosa, por sentido común conviene utilizar ese material al diseñar el jardín, o al menos, el mismo colorido.

Al tomar en cuenta estas consideraciones, se hace posible dar toques de intensidad dentro del diseño. Pueden utilizar plantas introducidas (que no son de ese lugar) pero que tienen las mismas necesidades de agua, sol y humedad ambiental que las plantas existentes. Por ejemplo, en zonas donde llueve muy poco durante el año, pueden agregar Cactáceas o Gramíneas en el diseño. De esta manera lograrán un jardín impresionante pero sin desentonar en el contexto total del paisaje. Personalmente me gusta mucho esta forma porque creo que pueden dar un sello muy particular.

Presencia de agua

Según el tipo de clima en precordillera, es posible que exista mucha disponibilidad de agua, cosa que tienen que aprovechar de todas maneras. Los esteros, las vertientes y ríos, son elementos del paisaje super provechosos para hacer un diseño con el sonido del agua. Eso significa disfrutar de un diseño sensorial que invita a la relajación y la contemplación del resto del paisaje. O atraer fauna local como aves, mariposas, o pequeños mamíferos que se acercan a tomar agua. ¿Qué más lindo que tener la fauna natural recorriendo el jardín como parte de su hábitat? Créanme que enriquece totalmente el diseño de un jardín de montaña.

¿Les gustó?

Ya ven que en precordillera o montaña tienen varias oportunidades de lograr un diseño maravilloso y que se adecúe al entorno. Es cosa de observar lo que existe antes de diseñar y tendrán espacios con sentido para disfrutarlos plenamente. Comenten o escriban si tienen dudas sobre este tema, ¡hasta pronto!

Ximena.



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Fuente: http://www.elblogdeldecorador.cl